Hoy, dos meses después de estar junto a Yolanda ya puedo decir que se trata de una persona especial, de la mujer que siempre he estado esperando y que si las cosas transcurren por un camino razonable, seguro que estaremos toda la vida juntos. En muchas ocasiones me he preguntado qué habrá sucedido a nuestro alrededor para que el destino nos haya situado en el mismo camino, pues somos dos personas que para coincidir lo tendríamos complicado.Sin embargo, el destino nos ha invitado a jugar esta partida, por lo que ahora nos toca ser capaz de ganar la partida. En mi caso, pues la verdad es que cada día que pasa estoy más convencido de que quiero compartir mi vida con ella y que entiendo que la mejor decisión que he tomado ha sido apostar por compartir mi existencia con ella.Ya vivimos juntos, ya estamos conociendo las manías y costumbres y parece que todo va por buen camino... por lo que lo mejor que podemos hacer es aprovechar al máximo estos momentos.
Con independencia del bueno momento personal en el que me encuentro, no escondo que me produce un poco de miedo esta situación, ya que desde el primer momento me he entregado con guardarme un 'as en la manga', exponiendo todo y sin protección. Me ha vuelto loco y me ha hecho creer en que mereció la pena apostar por esta vida. Sin embargo, me aterra la posibilidad de que esta historia salga mal, ya que no me apetece volver a pasarlo mal por nadie. Además, en este caso estamos ante unos sentimientos diferentes, sensaciones que sé que sin ella no volveré a vivir. Ella se ha convertido en la musa de mi existencia, en el sol que ilumina mis días y mi ilusión. Yolanda es mi mujer, la persona con la que quiero compartir mis días y mis noches.

Así las cosas, pues nada puedo hacer ya, puesto que ahora juego sin protección, con el pecho expuesto a cualquier golpe... aunque sí he decidido que si esta aventura amorosa me sale mal, pues nada, me lanzaré a la aventura y dejaré la ciudad. Si por otro lado, la cosa sale bien, pues creo que en 2008 daré un paso para confirmar la buena relación...Con independencia del bueno momento personal en el que me encuentro, no escondo que me produce un poco de miedo esta situación, ya que desde el primer momento me he entregado con guardarme un 'as en la manga', exponiendo todo y sin protección. Me ha vuelto loco y me ha hecho creer en que mereció la pena apostar por esta vida. Sin embargo, me aterra la posibilidad de que esta historia salga mal, ya que no me apetece volver a pasarlo mal por nadie. Además, en este caso estamos ante unos sentimientos diferentes, sensaciones que sé que sin ella no volveré a vivir. Ella se ha convertido en la musa de mi existencia, en el sol que ilumina mis días y mi ilusión. Yolanda es mi mujer, la persona con la que quiero compartir mis días y mis noches.

Ella apuesta por casarse en octubre... y yo, aunque no es algo que entrase en mis planes, no escondo que me ilusiona y apetece, pues tengo algo clavado en el alma que me advierte de que Yolanda es la chica que me puede hacer feliz, aunque también me puede convertir en un alma en pena... ya que no llevaría bien perderla... Pero bueno, la vida es así... es cuestión de apostar por las cosas, de ir a por aquello que se quiere... sin miedos y sin pensar en las consecuencias... De esta forma, si todo marcha bien, tengo pensado pedirle que se case conmigo... Muy típico, pero así son las cosas... Aprovecharé el viaje a París (días 25-28 de enero) y allí esperaré una respuesta... Pues este tren no lo quiero dejar pasar... es mi ángel...
1 comentario:
Ojalá esto sea para toda la vida. Yo tuve esa misma sensación aunque fue un espejismo. La verdad es que no sé por qué no existen chicos/hombres como tú a mi alrededor... Todos van a lo que van.
Ya iré asomando por aquí de vez en cuando.
Publicar un comentario