Me dejó mirarla a los ojos...
Mi corazón latió con fuerza,
y mis labios se empaparon.
Entonces, ella se convirtió en amor.
Hubo silencio...
Las estrellas se apagaron
mientras su lengua tocaba la realidad.
Quizá me invitó a bailar.
Lágrimas perdidas...
El tiempo corrió contra mí
y las nubes se desinflaron.
Entonces, rocé sus besos.
Ella fue un sueño...
Abrí los ojos
y llovió dolor.
Quizá se la llevó el cielo.
1 comentario:
Hola allen, acabo de aterrizar por tu rinconcito, qué bonito es el amor niño, cuídalo que a veces nos lo roban muy rápido. A partir de ahora te leeré cada día. Un beso.
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